¿Cómo trabajar las emociones en los niños de preescolar?

Las emociones en los niños son el motor de su desarrollo personal. Al interactuar con otros pequeños en preescolar, ejercitan sus habilidades socioemocionales y ponen a prueba su capacidad de interactuar con el entorno. Hoy más que nunca debemos aprender a guiar a los pequeños y llevarlos a un terreno donde la inteligencia emocional influya positivamente en su desarrollo. ¿Quieres saber cómo trabajar las emociones de los niños en educación preescolar? Aquí te lo explicamos. ¿Por qué son tan importantes las emociones en los niños? Trabajar con las emociones básicas en los niños no es un tema “de moda” ni una práctica reciente. Existen un sinfín de metodologías y recursos pedagógicos para aprovechar su potencial. Sin embargo, el tema es complejo y requiere de paciencia y amor, pero sobre todo de conocimiento y preparación. >>> Te puede interesar: La importancia de la educación socioemocional en los niños Técnicamente, los niños actúan en función de cómo se sienten y por ello las emociones dominan su conducta. Cuando un niño no sabe manejar emociones destructivas como la ira, la frustración o intolerancia, tiende a convertirse en un adulto esclavo de sus consecuencias. Es fundamental entender que muchas conductas negativas en los adultos tienen origen en su incapacidad para lidiar con las emociones de la infancia. La importancia de trabajar con las emociones en los niños radica no solo en generar capacidades como la inteligencia emocional, sino en lograr que los niños se conviertan en adultos asertivos, sanos, productivos y felices socioemocionalmente.
La memoria emocional y su relación con la experiencia Si intentas recordar el momento más feliz de tu infancia, con toda seguridad podrás revivir las emociones que te rodeaban. Esto tiene que ver con la forma en que nuestra memoria emocional organiza nuestras experiencias. Entre los 3 y 5 años de edad los niños toman conciencia de su presencia en el mundo. Comienzan a decir “Yo” con más frecuencia y aprenden a “etiquetar” lo que sienten. Se están entrenando para expresar emociones básicas como la tristeza, alegría, miedo, enojo, sorpresa o asco. Para que las emociones en los niños puedan proyectar se necesitan relacionarlas con sus experiencias y verbalizarlas. Al niño en etapa preescolar ya no le basta con reír o llorar para expresar cómo se siente, desea contar lo que está viviendo porque eso le hace saber que está presente en el mundo y que su experiencia es importante. No olvidemos que para los pequeños la vida es como un libro que aún está casi vacío y desean llenarlo de grandes momentos. Aquí es donde la memoria emocional hace su aparición. Cada experiencia se convierte en un recuerdo enmarcado por una o varias emociones en particular. Este proceso de experiencia + memoria + emoción influirá directamente en su conducta, en su formación y, por ende, en su personalidad. Sin embargo, no olvidemos que aunque tomar conciencia de sus emociones básicas es un gran paso, todavía no son capaces de expresar otras emociones elaboradas como la angustia o la confianza. Este es el punto crucial donde trabajar con ellos es una prioridad, pues requieren de orientación para impulsar estas emociones cada vez más complejas. En resumen: la prioridad en etapa preescolar consiste en ayudar a los niños a reconocer qué están sintiendo, cómo lidiar con sus emociones y sobre todo, gestionar herramientas estratégicas para que dichas emociones actúen a su favor en todos los aspectos de su vida. Actividad educativa, información recuperada de: https://blog.pearsonlatam.com/en-el-aula/como-trabajar-las-emociones-ninos-de-preescolar#:~:text=Entre%20los%203%20y%205,%2C%20enojo%2C%20sorpresa%20o%20asco.

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